lunes, 3 de noviembre de 2014

PORTADA DEL LIBRO!!!!!!!!

Aquí os dejo la portada de este libro, es provisional. Dadme ideas y yo iré haciendo portadas con vuestras ideas!. Acepto ideas americanas ehhh!!!

CAPÍTULO 4: HUÍDA INESPERADA



CAPÍTULO 4: HUÍDA INESPERADA

Cerramos la puerta, ya la estaban golpeando, la van a derribar pronto, era una puerta de madera normal y corriente. Beatriz no puede agitarse tanto, le puede afectar mucho, Sergio está cagado, normal que lo esté, ya nos lo dijo Bea.
Empezamos a correr, Bea y Helena que corrían más lento las dos juntas detrás, y Sergio y yo que corríamos más rápido que ellas, teníamos que adelantarnos y arrancar el coche mientras, ellas venían y entraban al coche, lo hicimos.
Sergio estaba nervioso, no sabía que hacer. Le tuve que dar un manotazo en la cara para que se tranquilizara y al final se tranquilizó.
Beatriz estaba contenta, pero la más contenta era Helena, tenía ganas de ver a su madre. Cuando llegamos al refugio, Sarah se puso contenta de verme, pero tenía que decirme algo, a lo mejor es que me echó de menos, pero no. Sarah estaba nerviosa, por que me dijo que me tenía que decir algo muy importante, se puso a llorar. Antes del apocalipsis Sarah tenía un novio, que murió fatalmente devorado por un humano infectado, delante de Sarah, pues de ese amor que tuvo mi hija, se había quedado embarazada. Me enfadé mucho con ella no quería ni hablarle, ni mirarle, ella sabe que estoy enfadado. Tánia fue más comprensiva, eso me enfada mucho más, ahora es cuando Sarah me dice perdón, pero no, Tánia le dijo a Sarah que era imbécil. También me enfade con Tánia, ella si que lo es. No entiendo como Sarah nos tuvo que ocultar esto.
Más tarde, oímos unos gritos, como si fueran niños, chillando, pensaba que era yo solo, pero lo escuchaban los otros, no paraban de golpear el refugio, eso altera a los infectados, sería mejor salir fuera para ver que pasa. Salimos todos, menos Sarah y Beatriz, más la pequeña Sasha. Eran unos niños pequeños, llenos de sangre, nos dijeron que teníamos que rescatar su refugio, pero no podíamos, teníamos a dos embarazadas ya una bebé y encima, casi todas mujeres, ya sé que este comentario es un poco machista, pero es así. Todas las mujeres tenían que quedarse aquí, Steven y Sergio se vienen conmigo, ya vi que Steven se despedía de Helena, ya sabía que le había echado el ojo encima. Steven me oyó y echó una pequeña sonrisa donde quedaba claro todo. Arranqué el coche, Sergio temblando, eso era normal (según Beatriz me había dicho, también me dijo que si se va corriendo era normal, pero que coja las llaves del coche, que podría suceder que Sergio coja el coche y se vaya el solo).
Cuando los niños nos dijeron donde era, salimos todos del coche, como me dijo Beatriz, cogí las llaves del coche, por si acaso. Los niños sacaron unas armas y nos apuntaron, eran bandidos. No me lo podía creer, unos niños pequeños hacen bandas, tienen hambre, les di toda la comida que tenía. Unos minutos mas tarde, venían una horda de miles, el refugio no aguantará, tenemos que irnos, los niños no quieren, supongo que quieren irse ellos solos por su camino, Sergio sale el primero, pero es tarde, cuando entra en el coche ya estaban allí, lo descuartizaron delante de mí, Steven echó a correr no sé como ese chaval corre tanto, será la práctica. Cuando llegamos al refugio, Beatriz estaba nerviosa, buscando a Sergio, cuando no estaba, se puso a llorar:- ¿dónde está?¡Y Sergio!
Estaba triste, pero yo creo que ya se lo imaginaba, que Sergio en ese mismo momento moriría.

domingo, 2 de noviembre de 2014

CAPÍTULO 3: CAMBIO DE PERSONAJES



CAPÍTULO 3: CAMBIO DE PERSONAJES

Me llamo Yog, nací en Moscú y tengo una mujer y dos hijas preciosas.
Madre mía, que grande es el supermercado. Ya me imagino todo lo que podré encontrar aquí, aparte de lo de Sasha, encontraré provisiones para mi familia, incluida Helena. Pero ahora tengo que pensar en encontrar la madre de ella, la necesita, Helena ha tenido que madurar antes de que pasara todo esto, cuando murió su padre.
Bueno, voy a buscar todo esto, lleno la mochila de pañales y leche, también un biberón, la otra, de provisiones para Tánia y Sarah, y otra más pequeña, con provisiones para mí y Helena.
Oigo un coche, será ella. Voy a salir, y era un coche pitando, lo van a oír los infectados, me puse nervioso, miré al horizonte y me di cuenta de que ya lo habían oído, eran cientos no, miles corriendo hacia mí, quise cerrar el supermercado cuando vi a Helena corriendo hacia mí, pensé que no llegaría, pero llegó y cerré el supermercado corriendo.  Pronto entrarán, pero vi una puerta de “salida de emergencia” y la abrí, salimos corriendo de aquel infierno.
Yo iba por delante de Helena, ya le dije que no viniera, estoy enfadado, ella piensa que solo causa problemas, pero no es verdad.
Arranqué el coche y abrí el maletero, vino corriendo y entró, nos dimos cuenta de que había un chiquillo corriendo detrás de ella estaba vivo. También entró al coche, estaba muy asustado, se llama Steven y es americano, vino a pasar unas vacaciones, sus padres están muertos, vaya vacaciones. Es un niño rubio, y con ojos azules, creo que Helena ya le ha echado el ojo encima, son críos.
Estamos fuera de peligro, Steven se viene con nosotros, solo tardaremos unos días, vamos a dejar las provisiones donde el refugio, el biberón, los pañales y alguna que otra comida de lata.
Lo dejamos casi todo allí, ellas lo necesitan más que nosotros somos tres y como vamos a diambular por la ciudad en busca de Beatriz, Helena me ha dicho que es muy guapa. Steven es un chico con suerte, menos mal que nos ha encontrado a nosotros…
 Fuimos a un edificio donde todo estaba vallado, y habían muchas personas, me dijo Helena que aquí era donde trabajaba Beatriz, seguro que está aquí, Helena está muy entusiasmada por encontrar a su madre de verdad, la echa de menos.
Entramos en aquel edificio, Helena estaba nerviosa, quería ver a su madre. Helena la llamaba chillando sin parar, salió un hombre, castaño metro ochenta… lo típico de un hombre valiente, pero no lo era. Tenía a una mujer delante suyo, estaba embarazada, era la madre de Helena, Beatriz. Helena corrió hacia ella, emocionada, le tocó la barriga y le preguntó:
-Mamá! ¿Tuyo?¿de quien? Pero…
Tranquila, hija. Es de este maravilloso hombre, se llama Sergio ¿sabes?, me ha protegido mucho, o yo a él, no sé que decirte, bien bien, los dos nos hemos protegido mutuamente, es muy bueno ¿sabías?.
También la madre estaba muy nerviosa.
-Yo soy Yogoslov, encantado de conocerte, la verdad es que no pensaba que eras así.
Beatriz se rió del comentario que yo dije, y era verdad, no pensaba que era así.
Helena estaba entusiasmada por haber encontrado a su madre, después de todo este tinglado del apocalipsis. Ahora, rápidamente, tenemos que salir de aquí por que si no vendrán los humanos infectados, Helena chilló demasiado. Era tarde, cientos de ellos ya estaban subiendo por las escaleras, y algunos bajaban, por que en el piso de arriba también había, tendremos que correr.

CAPÍTULO 2: NUEVA FAMILIA, NUEVO PROBLEMA



CAPÍTULO 2: NUEVA FAMILIA, NUEVO PROBLEMA
Estaba a gusto, pero el único problema era que yo quería estar con mi madre, la echo de menos.
En esta casa Yog creó unas normas:

1.       No encender la luz.

2.       No cocinar con el fuego.

3.       No hacer ruidos bruscos, por que puede haber humanos infectados en esta planta o en la casa de al lado, y puede romper la pared, por que estas paredes eran muy finas.

4.       Intentar que Sasha no llore.

5.       Guardia de noche: Lunes: yo. Martes: Yog Miércoles: Tánia Jueves: Sarah. Y Viernes, Sábado y Domingo ya vemos quien tiene ganas de quedarse toda la noche en vela.

Ya llevo tres meses aquí, estamos cansados de oír golpes en la puerta, eran los humanos infectados empujando la puerta “la van a derribar”.
Estamos planeando cómo salir de aquí con el abuelo y la cría. Sasha ya sabe andar, Yog pensaba que ya podía salir corriendo, nos reímos mirando a la pequeña Sas. La niña, excitada por las risas, encendió la tele, estaba a tope de voz. Corriendo la apagamos, pero ya venían corriendo, tienen una fuerza increíble, lo rompen todo. Teníamos que salir pitando de allí, si no queremos morir, claro.
Corrimos a la habitación del abuelo, se convirtió en uno de ellos y tuvimos que salir corriendo. Entramos al garaje, Yog no tenía coche pero tenía las llaves de otro coche que le dejó un amigo suyo antes del apocalipsis. Nos subimos, yo tenía a Sas en brazos, estaba asustada, la niña, yo no.
Arrancó el coche, preguntó que donde íbamos y yo le dije que quería ir a buscar a mi madre, pero él me dijo que era muy peligroso salir por ahí con una niña pequeña.  Yog dejó a su familia a un refugio vacío, con provisiones para ellas como para unos cuantos meses, no tardaríamos tanto, pero lo necesitaban. El refugio era muy confortable, con muchas camas y reforzado con metales, el problema, antes de irnos, era que teníamos que traer un biberón, leche, pañales…etc. Yog sabía un sitio bastante cerca para ir a buscar lo que necesitaba, yo quería ir con él para que así tenga a una vigilante a sus espaldas, pero él me dijo que iba solo por que yo no aguantaba una corrida de cientos de ellos, él si.
Yo me negué a seguir dentro del coche si no me ayudaban, al final accedieron a ayudarme, con una condición: Sarah y Tánia se quedaban con Sas, y Yog venía conmigo a buscar a mi madre.
Este era el plan, Yog iba al sitio a por el biberón y las otras cosas, mientras yo preparo el coche y lo llevo a la puerta, dentro de media hora. Sé ir en coche por que Yog me enseñó con un cochecito de juguete, en casa. Yog se fue, voy a preparar el coche con parte  de las provisiones del refugio. Pongo linternas, comida de lata, sacos de dormir, almohadas, ropa, etc. Ya estoy preparada.
De repente veo como una horda de humanos infectados increíble van hacia el supermercado donde Yog está cogiendo las cosas para Sas, estoy preocupada, no sé que hacer, estoy asustada, Sas llora y todas estamos nerviosas, cojo las llaves del coche, las armas y me preparo para salir en busca de Yog. Me espera mucho tiempo de viaje hasta allí, espero conducir bien. Arranco el coche. A mitad de camino se me estropea, “jopé”.

CAPÍTULO 1: EL COMIENZO



Capítulo 1: el comienzo
Me llamo Helena Kodoslov, tengo 12 años. Mi madre se llama Beatriz Martínez y mi padre se llamaba Vladimir Kodoslov, digo llamaba por que murió cuando yo solo tenia 3 años, era muy pequeña. Vivo en Moscú, Rusia pero nací en España.
Estaba en mi casa tranquilamente cando llegó mi madre de trabajar. Siempre viene tan cansada, que siempre la tengo que ayudar a cosas de casa como fregar platos, hacer todas las camas y todo eso. Hoy me tocaba hacer la cena, hice fritatten, era muy fácil hacerlo, pero me quemé, tuve que ir al hospital porque la quemadura era muy grave, me quemé por todo el brazo. Me dormí… acabo de despertarme, estaba cansada, no había dormido bien porque me despertaba por que no paraban de despertarme unos chillidos, eran continuos, me molestaban. Me dolía el brazo, supuestamente por que me quemé. Fui al lavabo por que me moría de sed, todavía estaba un poco sedada, pensaba (todo lo que hace mi madre y encima aquí conmigo) quería darle un beso y decirle gracias por estar a mi lado. Salí de la habitación y mi madre no estaba (habrá ido a trabajar-pensé) pero es que no había nadie en esa planta, ni en recepción ni en ninguna habitación, me asusté. Todas las habitaciones llenas de sangre por todos los rincones: en el suelo, en las camas, hasta en las paredes.
Salí del hospital y toda la calle estaba vacía bueno, había una persona, caminaba lentamente hacia el lado opuesto a mí. Chillé:-señor! Señor! aquí ! En este hospital ha ocurrido un accidente!
Se giró, tenía la cara completamente desfigurada, no sabía por qué y encima se acercaba a mí corriendo y chillando y yo salí corriendo, quería matarme. Cuando vi un supermercado abierto, quería entrar, y vi a un montón de esas personas dentro, cuando me vieron salieron corriendo a mí, eran cientos y yo ya no podía más, necesitaba medicamentos, por que la herida se empezaba a infectar, no sabía por que. Llegué al portal de un edificio, pasaba por las casas que tenían la puerta abierta para conseguir algo de ropa, comida y medicamentos. Piqué a una casa por que oí un ruido de personas hablando y  un bebé llorando.
Abrieron la puerta, era una familia, el padre, la madre, una hija de 16 años y la pequeña bebé. El padre se llama Yogoslov, quiere que le llame Yog, la madre se llama Tánia, la chica Sarah y la bebé Sasha. Eran muy acogedores, tenían un secreto, me llevaron a una habitación, tenían a un anciano enfermo, lo habían mordido una de esas cosas.
Le pregunté al padre muchas cosas por ejemplo:
¿Qué son esas cosas? ¿Personas?
-No, chiquilla, son humanos infectados de un virus, el gobierno Chino creó una arma biológica por que querían dominar el mundo, son idiotas.